La vía “filosófica” … (aséptica o apolítica)
Me gustó el apunte de José Antonio Marina, el profesor y filósofo, en un programa de alta audiencia con importante presencia de representantes políticos y periodistas … “La sexta noche”.
En el programa se aprecia en general un posicionamiento a priori muy definido en función de la pertenencia política, o de la afinidad en caso de los periodistas. Normalmente los diversos aspectos de los temas se suelen acabar decantando como de derechas o de izquierdas, y casi sin matices o mayor definición, de entrada se suelen colocar etiquetas y generan apoyo o rechazo casi automático.
Lo que el profesor Marina apuntó, refiriéndose a la Educación, es que hay cuestiones que NO son de derechas o de izquierdas, como por ejemplo el esfuerzo en el estudio… No se puede estar siempre teniendo o aplicando una visión sectaria desde el punto de vista ideológico, sino que habría que estar abiertos a analizar los temas de una forma “aséptica” o “apolítica”. He titulado el artículo como “vía filosófica” acordándome de que el significado etimológico de Filosofía viene del griego “amante del saber”, que en el fondo viene a ser “amante de LA VERDAD”.
Como diría Machado, “LA VERDAD”, con mayúsculas, no la verdad subjetiva o parcial de cada uno. La verdad que merece la pena buscarse, conjuntamente, para tener una visión completa y correcta y por tanto enfocar bien cualquier cosa.
Este principio sería aplicable a todo, y puede ser la vía de SOLUCION de muchos de los problemas que tenemos como Sociedad. Para ello hay que empezar a oír más y pensar, reflexionar, antes de hablar dando por hecho que nuestro punto de vista es el correcto.
Si por ejemplo se aplica a la Fiscalidad, se podría entender que a todos favorecería una aplicación justa y equitativa, y un control para evitar altos niveles de defraudación. Puede haber planteamientos ideológicos que sitúen los niveles en mayor o menor nivel según los casos, o situaciones macroeconómicas que propicien determinados planteamientos incrementando o bajando el nivel impositivo, pero en cuanto al control de los defraudadores, creo que todos podemos y casi debemos estar de acuerdo. Los niveles de economía sumergida en los países mediterráneos son claramente muy elevados y si se lograra un avance significativo en el control se podría mejorar de forma clara la situación económica de la zona. Se tendría menos déficit y deuda como país, se podrían apoyar más políticas sociales y también de estímulo empresarial o industrial en sectores que interese apoyar, con la consiguiente repercusión en el empleo.
Creo que esto se puede suscribir o apoyar desde la derecha o la izquierda, y desde cualquier autonomía o país….
Si dejamos de verlo todo desde un cristal más o menos politizado y lo miramos en su esencia, de la forma más aséptica y objetiva que se pueda entender, intentando oír y entender a los otros, para articular de forma más completa nuestra propia visión, quizás estemos empezando a SOLUCIONAR varios de los importantes problemas que tenemos...
miércoles, 22 de octubre de 2014
viernes, 17 de octubre de 2014
REFLEXIONES DE UN CIUDADANO ESPAÑOL PREOCUPADO Y ALGO PERPLEJO…
Tenemos un panorama sin duda preocupante, como ciudadanos de un país que se viene llamando España. (También sería preocupante si consideramos Europa…, pero pongamos el foco en España).
Voy a concentrarme en sólo tres aspectos, de los varios –muchos- que podrían preocupar, vamos que realmente preocupan. Los dos primeros, siendo serios e importantes, puede que desde el punto de vista que lo miro ahora, sean “entremeses”, y el tercero, me parece muy serio y preocupante…
Hemos tenido el triste “record” de haber tenido el primer infectado de Ébola fuera de Africa a nivel europeo (y mundial) con todo el impacto que ha supuesto en la ciudadanía. Con la perspectiva que tenemos ahora –a 17 de octubre- , y con Teresa Romero en vías de curación y sin otro infectado de momento… podríamos pensar que la fase de pánico inicial se puede haber superado, y dado que se trata del reto de un VIRUS LETAL habrá que seguir vigilantes….
Gracias a ello, podemos VOLVER en cierta medida a concentrarnos algo más en nuestras reflexiones en otras “crisis”, como la de la corrupción económico-financiera-moral, que también sacuden y ponen en modo “cabreo” al país, y que con el caso de las tarjeta opacas está teniendo uno de sus episodios más ilustrativos (de caradura, desvergüenza, etc…).
Lo de Blesa es llamativo, pero en fin, es un banquero, con sus intereses y sus artilugios y resortes (ya sabemos lo que han venido dando de si las Cajas españolas…). Pero que el Sr. Rato, ex ministro de Economía y vicepresidente del gobierno comente ante el juez, según he leído/oido en los medios, que pensaba que los gastos de la tarjeta tributaban, me deja un tanto perplejo.
Puedo estar de acuerdo en que se les escuche. Hay señores a priori muy respetables, como podría ser Virgilio Zapatero –que veo en Wikipedia que devolvió los 36.000 € gastados en el 2012-, pero el propio hecho de que otros 4 señores decidieran no usar la famosa tarjeta, es un buen indicio de lo poco clara que estaba.
En fin, confiemos en la justicia.
Y vamos al tercer tema, que es el que me parece MAS preocupante. He de decir de entrada que NO SOY NADA NACIONALISTA afortunadamente. Comparto en esencia la broma que dice que “el nacionalismo es una enfermedad que se cura viajando…” , pero lamentablemente en muchos casos no se cura. Eso ocurre en los nacionalistas obstinados, muy obstinados…
Y cuando uno se deja llevar por la obstinación la lógica acaba deformándose, como en los cuadros surrealistas de Dalí, con esos relojes blandos.
Cuando cualquier persona normal de este país comenzaba a albergar esperanzas de que el “raca-raca” catalán empezara a calmarse tras el STOP del TC. Cuando el propio Rajoy habla de “excelente noticia” para referirse al reconocimiento de la no viabilidad de la consulta, el propio SR. Más sale al quite a las pocas horas para decir que esto sigue… Y que habrá urnas el 9-N…
En fin, en el fondo era de esperar, ya que mirándolo bien forma parte de la estrategia.
Mirándolo con la perspectiva que tenemos ahora, está muy claro que se trataba de CALENTAR, EMBAUCAR, a todo el pueblo catalán, a los más jóvenes y manipulables al menos, con la bandera del “derecho a decidir” y del “España nos roba”. Identificar a un enemigo (España) y basarse en algo presuntamente “justo” (el llamado “derecho a decidir”).
Con enemigo y con justicia la gente ve muy justificada su reclamación. El coctel perfecto.
Pero es que NI España les roba, NI se tiene derecho a decidir sobre “cualquier cosa”. Ni EEUU, ni Francia, ni Alemania, etc, etc. contemplan que ningún estadounidense, ni alemán, ni francés se pronuncie (o tenga derecho a decidir) si deja de ser americano, o alemán o francés, y pasa a ser sólo de Florida, de Baviera o de la Bretaña francesa. Para eso están las constituciones, que otorgan el derecho a decidir a TODOS LOS CIUDADANOS y NO A UNA PARTE.
Además, si apelamos a la JUSTICIA es muy fácil de entender que en el supuesto de que Cataluña se independizara España sería “diferente”, se vería afectada. Ese supuesto nos afectaría a todos, ya que hay parámetros que cambian: el PIB español, la deuda, la representación en Europa (que es proporcional al número de habitantes), etc, etc. Es evidente que CUALQUIER ESPAÑOL se querrá pronunciar también al respecto de si contempla que Cataluña se pueda independizar. ¿Por qué la decisión, el “derecho a decidir” debe ser sólo de los catalanes?. Según nuestra constitución LOS QUE PODEMOS DECIDIR SOMOS TODOS.
El propio Alfonso Guerra, que no es del PP, ha dicho esta semana que “el contentamiento no funciona con el nacionalismo” ya que se basan en el victimismo y la permanente reclamación…
De cualquier forma, habrá que considerar que la Constitución española debe evolucionar y puede haber margen para un diseño actualizado y una renovación de una serie de aspectos, que permitan a los muchísimos catalanes inteligentes que no se sometan a los engaños nacionalistas, que no se dejen calentar de mala forma, que no se dejen confundir, y que simplemente quieran que las cosas se hagan mejor en una España común.
He leído cosas de gente con determinados argumentos, que a priori se usan como positivos para la independencia catalana, y que me parecían puntos que cualquier español recogería para que se llevaran a cabo a escala global nacional: la mejora de la eficiencia fiscal, aumentar los inspectores de hacienda para evitar o reducir significativamente el fraude o la economía sumergida … Con eso ganaríamos todos, y puede ser verdad que una mejora sustancial en esa línea, permitiría reducir el esfuerzo solidario de los que más ganan o producen. Eso sería favorable también para Madrid o para el País Vasco.
Como también lo sería el que el modelo productivo tuviera un fuerte impulso de cambio consiguiendo un mayor desarrollo de las áreas industriales y de la innovación.
Con la parte más crítica de la reciente crisis económica en vías de clara superación , el esfuerzo que se debería de articular es para conseguir esos avances: menos economía sumergida, más industria e innovación, más coordinación con Europa para que se avance globalmente…
Creo que el adversario de Cataluña, de una Cataluña sana, no debería ser el estado español. Cataluña debería de contribuir o ayudar para, dado su buen posicionamiento en los aspectos positivos, “tirar bien del carro”, en lugar de poner permanentemente palos.
El nacionalismo actúa a veces como un virus, que puede ser muy peligroso, sino letal.
Y España, y los españoles, como todos somos soberanos y SI TENEMOS DERECHO A DECIDIR, como país global, no deberíamos dejar que este tema nos afecte MAS.
Al final, si se deja continuar por esta vía, cualquier aficionado de nacionalista podría empezar a calentar al personal en cualquier pueblo de España con un hipotético “derecho a decidir” o un “Fulanito nos roba” (este “fulanito” podría ser la propia Cataluña), y podría acabar la nación desintegrándose totalmente. Lo mismo pasaría a escala europea o a cualquier nivel.
Tengamos por favor sentido común o el presunto “seny” catalán, y cuidemos que este virus no rompa el estado de todos. Si hay que hacer algo nuevo, que sea más global y más integrado, no lo contrario.
lunes, 21 de abril de 2014
Burbuja .Cat … y la Europa de las Regiones
Después de la experiencia catalana, in situ, me parecía también oportuna una visión desde fuera, desde Europa. Y primero, desde la Europa potencialmente afín…
Quizás Lombardia en Italia puede representar uno de los casos más comparables. La industrial Milán, como referente económico de Italia, como contraste con una Roma, mucho más burocrática y política. La “Roma ladrona” que también roba al laborioso norte lombardo (idéntico discurso el de la Liga Norte, que cada 11 de Septiembre se planta como colegas en Catalunya, para reivindicar la “Europa de las Regiones”).
Ya ha aparecido en algunos artículos la cuestión catalana como un conflicto Norte-Sur. Laboriosidad frente a subsidio. Dos culturas diferentes difícilmente compatibles. La primera no puede evitar percibir como un "lastre" al Sur, que le necesitaría para sobrevivir...
Sin embargo, también se percibe desde el Sur un permanente victimismo del Norte que presenta su contribución a la solidaridad como un expolio, y por otro lado es innegable que percibe otros beneficios... (Olimpiadas, Estatuto, 151, “Eventos varios ...”, Negociaciones cuando la mayoría no es absoluta, …).
Por ello, tras mi reciente “Experiencia Catalana” (ver anterior post) no pude evitar un rápido chequeo por Milán.
Y ya para empezar diré que “no tiene nada que ver”. Habría que estar más y empaparse de la situación lombarda para entenderlo bien, pero “yo he visto ninguna bandera lombarda”, ni me ha llegado la más mínima referencia de que los milaneses no quieran ser italianos. Bien al revés, se percibe en todo momento que allí está parte esencial del “meollo político italiano” con el Sr. Belusconi apareciendo casi más que Renzi en las noticias, periódicos, “media” en general…
En mi anterior post debí mencionar que las banderas en las calles catalanas demuestran una sociedad que está hirviendo, sometida a una presión nacionalista importante, para reivindicar a tope a la España que les roba. Aquí hay una clara Burbuja.Cat , que no hay en Milán, o en Lombardía, o en el Norte de Italia.
Y las burbujas ya se sabe el peligro que tienen… Como con la burbuja.com en la que las bondades de la incipiente era tecnológica cegó a muchos, como ahora lo hacen los nacionalistas con el engaño a su propio pueblo sobre las presuntas bondades de una independencia (que van y no sólo se inventan que les mantendría en Europa, sino que se atreven a polemizar con Bruselas…, “burbuja alucinógena”), al igual que han estado abusando del argumento del presunto expolio para crear un ambiente antiespañol.
Para que en este caso la Burbuja.Cat tenga un final feliz, ahora habrá que trabajar desde dentro y fuera de la burbuja, en el contexto de la Europa de las Naciones (la legal).
Milán estaba llena de niños italianos que estaban de excursión, en la Scala, en el Palazzo Sforcesco , en el Duomo, que seguro que ven a la ciudad como otra joya más de la magnífica Italia. Con sus monumentos, sus equipos de futbol, su industria …
Al igual que debería pasar, y espero que pase y siga pasando, con los niños españoles que visitan la Sagrada Familia o el Camp Nou (quiero decir que lo vean como español –además de catalán-, no como italiano…, pero si como Europeo).
Al final, el objetivo sería que los niños españoles que fueran a Milán, o los italianos que vinieran a Barcelona, sintieran que están visitando una parte común, europea, de alguna forma “propia”. La idea es sumar, integrarse, compartir, crecer.
Pensar en una Burbuja.EUR
Experiencia catalana, (legalidad virtual y reencuentro)
Después del MWC me quedé con ganas de MÁS Barcelona... Y allí me planté y en las ramblas me colé.
La idea era tener una experiencia catalana para palpar mejor el ambiente, la cuestión y poder tener un feeling sobre cómo podría evolucionar o si se podría reconducir y/o solucionar.
¿Basta ahora con una mejora en financiación?. Si la desafección se debe realmente al presunto expolio, sin duda podría ser, pero tengo la impresión de que convendría tener más amplitud de miras y buscar no sólo un mejor encaje económico sino también revisar el encaje cultural y sentimental, tan dañado -puede que tanto desde dentro como desde fuera-.
Hay que poner en valor, dentro y fuera de Cataluña, las canciones de Serrat ("nací en el Mediterráneo..."), la Olimpiada española de Barcelona, el SuperBarça de Guardiola, la capitalidad mundial de la tecnología durante el MWC, el puente aéreo, los clásicos...
Igual se piensan los catalanes catalanistas que en España no se les quiere o que sólo se piensa en Cataluña para expoliarla. Por eso vendría bien que vieran que no es así. Que vieran que se la considera una parte importante y querida.
Paseando por la Barceloneta, con el hotel "vela" al fondo, pensaba en que una consulta apropiada debería de ser a todo el pueblo español, y si el 60 % quiere que Cataluña sea independiente, y el 60% de los catalanes también lo quiere entonces "pues vale".
Pero si la mayoría del pueblo español no lo ve, y piensa en España como es y como está configurada ahora, entonces de lo que se trataría sería de revisar el encaje "con cariño".
En el museo marítimo de Drassenes me impresionó la Galera de Juan de Austria en Lepanto. Un tesoro español que ahora es propiedad de la Generalitat...(el ejercito la donó). Una razón, un detalle más, aunque sea simbólico, para pensar en clave de Integración mucho más que de Separación.
Y seguro que mirando con detenimiento así aparecen muchísimos ejemplos del nivel de desarrollo común de la historia, de la esencia. Manteniendo identidades, pero compartiendo camino.
Cataluña ya está en Europa sin que tenga que inventar ninguna legalidad virtual, al borde del precipicio de un tejado draconiano de Gaudí. Que busque también por su lado, con voluntad real de diálogo, una mejora en el tejido español y España deberá responder con la generosidad de otras ocasiones y demostrar, una vez MAS, que quiere a Cataluña.
Como ya hicieron, los sucesivos presidentes democráticos. Suarez devolviendo la autonomía –por el artículo 151-, Felipe González con las Olimpiadas del 92, Aznar negociando con Pujol… (y hablando catalán en la intimidad), y Zapatero, bueno, siendo del Barça, y abriendo la caja de Pandora con su frívolo planteamiento del nuevo Estatuto. Rajoy, por su parte, no se puede quedar sólo en la mención durante el debate a “la feina ben feta”.
Negociese pensant a Espanya i Catalunya ¡!, pero respetando la legalidad y teniendo en cuenta lo que se ha vivido en común. Mucho de ello bueno, para ambas partes.
jueves, 6 de marzo de 2014
During Mobile World Congress (MWC) in Barcelona …
During Mobile World Congress (MWC) in Barcelona …
Este ha sido mi tercer MWC, el segundo en la nueva Fira… Por suerte, pude asistir también al último celebrado en Montjuit, que para mi gusto supone un marco incomparable para cualquier evento.
La experiencia, como todos los años, merece la pena y a la vez resulta agotadora… Con respecto a lo segundo, normalmente debido al “trabajo” que se lleva a cabo en el entorno del stand, los pabellones, los visitantes y las reuniones … Y lo que más suele merecer la pena, aparte de alguna novedad tecnológica, es la oportunidad de compartir momentos con los compañeros en alguno de los numerosos entornos mágicos disponibles en Barcelona, así como las diversas experiencias que se producen durante la estancia.
Uno de los inconvenientes de la nueva Fira, aparte de ser uno más, aunque amplio y moderno, de los recintos feriales a nivel profesional, es lo mal comunicado que está en cuanto a transporte público. De ahí que haya que recurrir a los taxis para ir y para volver, con las consiguientes colas, atascos, bullicio, pérdida de tiempo, cansancio … Efecto “feria” al cuadrado.
La parte buena, es que la conversación con los taxistas suele ser interesante, aleccionadora, entretenida, y es un buen botón de muestra de lo que se mueve, de la actualidad. Y está claro lo que constituía este año el tema de referencia para estas conversaciones, al que tarde o temprano se acaba llegando, y que le sirve no sólo a uno mismo para contrastar, preguntar, comentar…, sino también al taxista, que como he podido comprobar, también quiere comentar, contrastar, argumentar, y también desahogarse. Casi seguro que carrera tras carrera…, pero a mi me sonó todo muy “sentido”, como si les saliera del alma. Y no me puedo quejar de la variedad de la muestra.
El primer día me tocó uno catalán, catalán. Muy agradable e instructiva la conversación, que comenzó diciéndome lo disparatado que había sido el proyecto del primer AVE en España. ¿Cómo se le había ocurrido a los gobernantes sevillanos de aquel momento llevar un AVE a Sevilla, que sólo tiene por debajo a Marruecos…?. Por supuesto, no se me ocurrió decir que yo era sevillano… Pero, a pesar de ello, no digo lo de “agradable” respecto de la conversación en plan irónico. Realmente lo fue, me comentó por ejemplo, con mucho detalle, cómo se había reforzado la base de la Sagrada Familia para evitar problemas con la llegada del AVE a Sants, y al final, ya llegando al MWC, fue cuando surgió el Tema. Su síntesis, cuando ya me bajaba del taxi, fue “como no se haga algo ya, va a ser imparable e insostenible lo que va a suceder a partir de la diada, el 11-Sept., de este año…”
El segundo día supuso un buen contrapunto. Era también catalán, pero hijo de castellanos…, de Salamanca. Ya desde el principio se veía un punto de vista muy diferente ya que me preguntó por eventos en Madrid del tipo del MWC… Le comenté que ahora el más relevante quizás fuera Fitur, ya que el famoso SIMO había decaído mucho. Y cuando le dije que Barcelona tenía un encanto muy adecuado para una exposición internacional, por el mar, el arte … inmediatamente replicó que Madrid también tenía mucho encanto. En fin, por supuesto que lo tiene, así que le conté que acababan de llevarse a cabo las ediciones del Madrid Fashion Week y del ARCO de este año. Ya llegando al recinto del MWC, y tras hablar un poco del tema de referencia, me decía que “cuando queda con sus amigos, prefiere no hablar del tema, para no acabar peleándose …”
Y la tercera muestra fue en el trayecto desde el MWC a Sants para el AVE que me traería a Madrid. En este caso Iba con una compañera, y la mayoría del trayecto iba conversando con ella, pero ya llegando a Sants había unos bloques de pisos en los que llamaba mucho la atención las numerosas banderas autonómicas que colgaban de los balcones… Al comentarlo, el taxista hizo un comentario como diciendo que no había que darle importancia…; que hay “unos cuantos” que siempre están reclamando, quejándose y pidiendo más… Al bajarnos en Sants nos comentó que era sevillano.
Afortunadamente, el AVE, al menos hasta Zaragoza, iba holgado, con lo que se podía descansar un poco, y empezar a recargar tras al Mobile …
Estoy seguro de que todavía hay otras posiciones variadas sobre la cuestión soberanista catalana, pero sin duda estos tres ejemplos cubren el espectro. Y no resulta fácil integrar sus diferentes puntos de vista como para imaginar una solución que pueda contentar a los tres.
Sin embargo, me parece que ese sería el punto de equilibrio en el que se debería de trabajar: procurar integrar las diferentes visiones y sensibilidades, y para ello habría que pensar desde cada lado que en lugar de tensar todavía más lo que puede proceder es propiciar un cierto acercamiento o al menos una actitud abierta para comprender mejor a los otros puntos de vista.
Una especie de “enzima prodigiosa” (que actúa como catalizador en los procesos del metabolismo) o de “fuerza nuclear aunque sea débil” (se debe a la interacción de bosones, y aunque sea significativamente más pequeña que la fuerza nuclear fuerte, que es la que mantiene unidos a protones y neutrones, es también importante para la esencia y la integridad de los átomos) deberá fluir para que todo esto converja, que se genere un mecanismo como con los bosones de Higgs … o puede que sea mucho más fácil... y baste con hablar. Que la enzima o el bosón sea el diálogo, y puede que también se encuentre una fórmula económica válida para todos. Que “la pela sea la pela”, y que lo sea en Barcelona, Salamanca, Madrid o Sevilla.
Y que la enzima sea l’enzim y el bosón sea el bosó.
Este ha sido mi tercer MWC, el segundo en la nueva Fira… Por suerte, pude asistir también al último celebrado en Montjuit, que para mi gusto supone un marco incomparable para cualquier evento.
La experiencia, como todos los años, merece la pena y a la vez resulta agotadora… Con respecto a lo segundo, normalmente debido al “trabajo” que se lleva a cabo en el entorno del stand, los pabellones, los visitantes y las reuniones … Y lo que más suele merecer la pena, aparte de alguna novedad tecnológica, es la oportunidad de compartir momentos con los compañeros en alguno de los numerosos entornos mágicos disponibles en Barcelona, así como las diversas experiencias que se producen durante la estancia.
Uno de los inconvenientes de la nueva Fira, aparte de ser uno más, aunque amplio y moderno, de los recintos feriales a nivel profesional, es lo mal comunicado que está en cuanto a transporte público. De ahí que haya que recurrir a los taxis para ir y para volver, con las consiguientes colas, atascos, bullicio, pérdida de tiempo, cansancio … Efecto “feria” al cuadrado.
La parte buena, es que la conversación con los taxistas suele ser interesante, aleccionadora, entretenida, y es un buen botón de muestra de lo que se mueve, de la actualidad. Y está claro lo que constituía este año el tema de referencia para estas conversaciones, al que tarde o temprano se acaba llegando, y que le sirve no sólo a uno mismo para contrastar, preguntar, comentar…, sino también al taxista, que como he podido comprobar, también quiere comentar, contrastar, argumentar, y también desahogarse. Casi seguro que carrera tras carrera…, pero a mi me sonó todo muy “sentido”, como si les saliera del alma. Y no me puedo quejar de la variedad de la muestra.
El primer día me tocó uno catalán, catalán. Muy agradable e instructiva la conversación, que comenzó diciéndome lo disparatado que había sido el proyecto del primer AVE en España. ¿Cómo se le había ocurrido a los gobernantes sevillanos de aquel momento llevar un AVE a Sevilla, que sólo tiene por debajo a Marruecos…?. Por supuesto, no se me ocurrió decir que yo era sevillano… Pero, a pesar de ello, no digo lo de “agradable” respecto de la conversación en plan irónico. Realmente lo fue, me comentó por ejemplo, con mucho detalle, cómo se había reforzado la base de la Sagrada Familia para evitar problemas con la llegada del AVE a Sants, y al final, ya llegando al MWC, fue cuando surgió el Tema. Su síntesis, cuando ya me bajaba del taxi, fue “como no se haga algo ya, va a ser imparable e insostenible lo que va a suceder a partir de la diada, el 11-Sept., de este año…”
El segundo día supuso un buen contrapunto. Era también catalán, pero hijo de castellanos…, de Salamanca. Ya desde el principio se veía un punto de vista muy diferente ya que me preguntó por eventos en Madrid del tipo del MWC… Le comenté que ahora el más relevante quizás fuera Fitur, ya que el famoso SIMO había decaído mucho. Y cuando le dije que Barcelona tenía un encanto muy adecuado para una exposición internacional, por el mar, el arte … inmediatamente replicó que Madrid también tenía mucho encanto. En fin, por supuesto que lo tiene, así que le conté que acababan de llevarse a cabo las ediciones del Madrid Fashion Week y del ARCO de este año. Ya llegando al recinto del MWC, y tras hablar un poco del tema de referencia, me decía que “cuando queda con sus amigos, prefiere no hablar del tema, para no acabar peleándose …”
Y la tercera muestra fue en el trayecto desde el MWC a Sants para el AVE que me traería a Madrid. En este caso Iba con una compañera, y la mayoría del trayecto iba conversando con ella, pero ya llegando a Sants había unos bloques de pisos en los que llamaba mucho la atención las numerosas banderas autonómicas que colgaban de los balcones… Al comentarlo, el taxista hizo un comentario como diciendo que no había que darle importancia…; que hay “unos cuantos” que siempre están reclamando, quejándose y pidiendo más… Al bajarnos en Sants nos comentó que era sevillano.
Afortunadamente, el AVE, al menos hasta Zaragoza, iba holgado, con lo que se podía descansar un poco, y empezar a recargar tras al Mobile …
Estoy seguro de que todavía hay otras posiciones variadas sobre la cuestión soberanista catalana, pero sin duda estos tres ejemplos cubren el espectro. Y no resulta fácil integrar sus diferentes puntos de vista como para imaginar una solución que pueda contentar a los tres.
Sin embargo, me parece que ese sería el punto de equilibrio en el que se debería de trabajar: procurar integrar las diferentes visiones y sensibilidades, y para ello habría que pensar desde cada lado que en lugar de tensar todavía más lo que puede proceder es propiciar un cierto acercamiento o al menos una actitud abierta para comprender mejor a los otros puntos de vista.
Una especie de “enzima prodigiosa” (que actúa como catalizador en los procesos del metabolismo) o de “fuerza nuclear aunque sea débil” (se debe a la interacción de bosones, y aunque sea significativamente más pequeña que la fuerza nuclear fuerte, que es la que mantiene unidos a protones y neutrones, es también importante para la esencia y la integridad de los átomos) deberá fluir para que todo esto converja, que se genere un mecanismo como con los bosones de Higgs … o puede que sea mucho más fácil... y baste con hablar. Que la enzima o el bosón sea el diálogo, y puede que también se encuentre una fórmula económica válida para todos. Que “la pela sea la pela”, y que lo sea en Barcelona, Salamanca, Madrid o Sevilla.
Y que la enzima sea l’enzim y el bosón sea el bosó.
martes, 4 de marzo de 2014
Probabilidad de ser catalán, geometría parlamentaria & el tren por la vía equivocada
En la sociedad moderna el concepto de “nacionalidad” ha evolucionado sin duda, en este mundo tan globalizado y con las facilidades que ofrece al transporte: los aviones, el AVE, las autovías… y las comunicaciones “on line”.
Por ejemplo, el AVE Barcelona-París es una muestra reciente de agilización en la conexión de estas dos ciudades, en la línea de uno de los ideales europeos de “libre circulación de ciudadanos”.
Al igual que el AVE entre las dos principales ciudades españolas revolucionó hace ya unos años su conexión, que previamente era también privilegiada por avión, el llamado “Puente aéreo”, y a partir de ese momento se reforzaba con un puente a ras de suelo.
Estas conexiones han facilitado que haya madrileños que trabajen en Barcelona y viceversa. Al menos en un porcentaje significativo de su tiempo. Seguro que en muchos casos no tienen muy clara su “nacionalidad”, o si.
Esta evolución en los tipos de transporte ha sido progresiva en las últimas décadas y ha venido propiciando un flujo creciente de ciudadanos entre diversos lugares, por múltiples motivos, siendo el trabajo uno de los esenciales.
Muchos andaluces y extremeños se trasladaron a Cataluña en el pasado relativamente reciente, y tanto ellos como sus hijos se convirtieron en catalanes. Al igual que ahora tantos jóvenes españoles están encontrando su trabajo en Alemania, y en muchos casos se convertirán en alemanes. Se casarán con alemanas o alemanes y tendrán hijos de esa nacionalidad.
Yo, que era sevillano y ahora soy madrileño, tuve primos hermanos catalanes por parte de madre y padre. Una hermana de mi madre y un hermano de mi padre se trasladaron en los sesenta o setenta del siglo pasado a Barcelona y se convirtieron en catalanes. Yo era sevillano, y lo sigo siendo de corazón y nacimiento, pero ahora soy madrileño de residencia. Voto en Madrid, y estoy en el censo de la Comunidad. No voto en Andalucía porque no resido en Andalucía. Aunque lo tendría muy “facilitado” usando el primer AVE de este país.
Y podría haber sido catalán… En dos ocasiones me planteé trasladarme a Barcelona. La primera cuando estudiaba Física y consideré hacer la especialidad de Nuclear. Al final me decanté por Electrónica en Sevilla. Y la segunda cuando tuve una oferta para trabajar en una multinacional ubicada en Barcelona. Al final escogí otra opción ubicada en Madrid.
El destino no ha querido que yo sea catalán, pero lo podría haber sido, al igual que soy ahora madrileño, o de la misma forma que lo han sido mis tíos catalanes o lo son ahora mis primos y primas y sus hijos.
Digamos que respecto a la nacionalidad, al igual que pasa en la Física Cuántica con los electrones en los átomos, según se muestra en el Principio de Incertidumbre, existe una probabilidad de que un ciudadano tenga una determinada nacionalidad en un determinado momento, que por circunstancias diversas podría verse modificada.
En el caso de los electrones se usa el concepto de “orbital” para expresar donde se puede encontrar un electrón según su probabilidad, y cada orbital tiene un nivel de energía diferente.
Con las “nacionalidades internas” pasaría algo similar y en función de donde resida uno (equivalente al orbital) tendría una presión fiscal diferente. Esto se debe a la solidaridad necesaria para equilibrar y articular cualquier estado. Lo mismo pasa a escala europea.
Los catalanes vienen quejándose del expolio a que se ven sometidos por España, por culpa de esta solidaridad… y esta es una de las razones principales por la que ahora han emprendido un desafío independentista.
Si yo hubiera sido catalán se supone que debería también estar muy molesto por este supuesto expolio, pero como soy madrileño …, debería estar “aún más molesto”. Al final resulta, que aunque un catalán tiene un tipo fiscal mayor que la media, no es el más alto a nivel nacional, y por tanto lo del “expolio” parece que se debe más a un cierto victimismo nacionalista que a una realidad.
De hecho, los de mi generación, que hemos vivido la evolución democrática española de los últimos 40 años, recordamos como siempre daba la impresión de que la geometría parlamentaria resultaba especialmente generosa con los partidos nacionalistas, y no en vano, varios partidos “medios” en cuanto a porcentaje de representación plantean la necesidad de modificarla para que las proporción de votos por diputado resulte más equilibrada y/o justa.
Y fruto de esa geometría, era muy habitual que los resultados brindaran casi siempre una magnífica oportunidad a los líderes catalanes para negociar favorablemente en cada legislatura… De alguna forma, parece que el hecho diferencial catalán ya está de facto reconocido y considerado. Salvo que un partido obtenga mayoría absoluta y no se vea “obligado” a negociar para gobernar.
Me temo mucho, que en el improbable e hipotético caso de que el desafío catalán fuera adelante, y en un escenario favorable en el que en un plazo relativamente corto retornaran a Europa, pronto asistiríamos a quejas similares sobre un presunto expolio europeo. (¿cómo sería recibida la troika en Barcelona?).
En fin, los que queremos, apreciamos y admiramos a Cataluña, que creo que somos la gran mayoría de españoles, (y eso indican las encuestas recientes), deberemos encontrar el camino de que quede este tema satisfactoriamente canalizado y nos centremos en construir Europa en lugar de destruir España.
Me parece un poco frívolo que algunos planteen que desde España sólo se plantea el problema catalán desde un punto de vista jurídico, sin tener en cuenta el hecho diferencial catalán… No se puede quitar valor a la defensa del pilar principal de un estado como es su Constitución. Si se pierde de vista o se relativiza y minimiza esa referencia clave y básica, se corre el riesgo de volatilizar el marco consensuado.
Puede ser conveniente y oportuno estar abierto a la evolución, y tras un principio de recuperación de una crisis que nos ha enseñado algunas grietas e ineficiencias, podría buscarse un consenso para ello. Pero hay que tener muy claro que cuando algunos hablan de la conveniencia de mover ficha y hacer propuestas, para evitar un choque trenes, resulta que el tren que va por una vía equivocada es el que viene planteando el desafío. Ese es el tren que no va por la vía que debería y que está generando una situación de riesgo. Si vuelve a la vía adecuada, con claridad, entonces España debería dedicar energía para encontrar ese nuevo consenso para mejorar la integración … y la geometría.
Por ejemplo, el AVE Barcelona-París es una muestra reciente de agilización en la conexión de estas dos ciudades, en la línea de uno de los ideales europeos de “libre circulación de ciudadanos”.
Al igual que el AVE entre las dos principales ciudades españolas revolucionó hace ya unos años su conexión, que previamente era también privilegiada por avión, el llamado “Puente aéreo”, y a partir de ese momento se reforzaba con un puente a ras de suelo.
Estas conexiones han facilitado que haya madrileños que trabajen en Barcelona y viceversa. Al menos en un porcentaje significativo de su tiempo. Seguro que en muchos casos no tienen muy clara su “nacionalidad”, o si.
Esta evolución en los tipos de transporte ha sido progresiva en las últimas décadas y ha venido propiciando un flujo creciente de ciudadanos entre diversos lugares, por múltiples motivos, siendo el trabajo uno de los esenciales.
Muchos andaluces y extremeños se trasladaron a Cataluña en el pasado relativamente reciente, y tanto ellos como sus hijos se convirtieron en catalanes. Al igual que ahora tantos jóvenes españoles están encontrando su trabajo en Alemania, y en muchos casos se convertirán en alemanes. Se casarán con alemanas o alemanes y tendrán hijos de esa nacionalidad.
Yo, que era sevillano y ahora soy madrileño, tuve primos hermanos catalanes por parte de madre y padre. Una hermana de mi madre y un hermano de mi padre se trasladaron en los sesenta o setenta del siglo pasado a Barcelona y se convirtieron en catalanes. Yo era sevillano, y lo sigo siendo de corazón y nacimiento, pero ahora soy madrileño de residencia. Voto en Madrid, y estoy en el censo de la Comunidad. No voto en Andalucía porque no resido en Andalucía. Aunque lo tendría muy “facilitado” usando el primer AVE de este país.
Y podría haber sido catalán… En dos ocasiones me planteé trasladarme a Barcelona. La primera cuando estudiaba Física y consideré hacer la especialidad de Nuclear. Al final me decanté por Electrónica en Sevilla. Y la segunda cuando tuve una oferta para trabajar en una multinacional ubicada en Barcelona. Al final escogí otra opción ubicada en Madrid.
El destino no ha querido que yo sea catalán, pero lo podría haber sido, al igual que soy ahora madrileño, o de la misma forma que lo han sido mis tíos catalanes o lo son ahora mis primos y primas y sus hijos.
Digamos que respecto a la nacionalidad, al igual que pasa en la Física Cuántica con los electrones en los átomos, según se muestra en el Principio de Incertidumbre, existe una probabilidad de que un ciudadano tenga una determinada nacionalidad en un determinado momento, que por circunstancias diversas podría verse modificada.
En el caso de los electrones se usa el concepto de “orbital” para expresar donde se puede encontrar un electrón según su probabilidad, y cada orbital tiene un nivel de energía diferente.
Con las “nacionalidades internas” pasaría algo similar y en función de donde resida uno (equivalente al orbital) tendría una presión fiscal diferente. Esto se debe a la solidaridad necesaria para equilibrar y articular cualquier estado. Lo mismo pasa a escala europea.
Los catalanes vienen quejándose del expolio a que se ven sometidos por España, por culpa de esta solidaridad… y esta es una de las razones principales por la que ahora han emprendido un desafío independentista.
Si yo hubiera sido catalán se supone que debería también estar muy molesto por este supuesto expolio, pero como soy madrileño …, debería estar “aún más molesto”. Al final resulta, que aunque un catalán tiene un tipo fiscal mayor que la media, no es el más alto a nivel nacional, y por tanto lo del “expolio” parece que se debe más a un cierto victimismo nacionalista que a una realidad.
De hecho, los de mi generación, que hemos vivido la evolución democrática española de los últimos 40 años, recordamos como siempre daba la impresión de que la geometría parlamentaria resultaba especialmente generosa con los partidos nacionalistas, y no en vano, varios partidos “medios” en cuanto a porcentaje de representación plantean la necesidad de modificarla para que las proporción de votos por diputado resulte más equilibrada y/o justa.
Y fruto de esa geometría, era muy habitual que los resultados brindaran casi siempre una magnífica oportunidad a los líderes catalanes para negociar favorablemente en cada legislatura… De alguna forma, parece que el hecho diferencial catalán ya está de facto reconocido y considerado. Salvo que un partido obtenga mayoría absoluta y no se vea “obligado” a negociar para gobernar.
Me temo mucho, que en el improbable e hipotético caso de que el desafío catalán fuera adelante, y en un escenario favorable en el que en un plazo relativamente corto retornaran a Europa, pronto asistiríamos a quejas similares sobre un presunto expolio europeo. (¿cómo sería recibida la troika en Barcelona?).
En fin, los que queremos, apreciamos y admiramos a Cataluña, que creo que somos la gran mayoría de españoles, (y eso indican las encuestas recientes), deberemos encontrar el camino de que quede este tema satisfactoriamente canalizado y nos centremos en construir Europa en lugar de destruir España.
Me parece un poco frívolo que algunos planteen que desde España sólo se plantea el problema catalán desde un punto de vista jurídico, sin tener en cuenta el hecho diferencial catalán… No se puede quitar valor a la defensa del pilar principal de un estado como es su Constitución. Si se pierde de vista o se relativiza y minimiza esa referencia clave y básica, se corre el riesgo de volatilizar el marco consensuado.
Puede ser conveniente y oportuno estar abierto a la evolución, y tras un principio de recuperación de una crisis que nos ha enseñado algunas grietas e ineficiencias, podría buscarse un consenso para ello. Pero hay que tener muy claro que cuando algunos hablan de la conveniencia de mover ficha y hacer propuestas, para evitar un choque trenes, resulta que el tren que va por una vía equivocada es el que viene planteando el desafío. Ese es el tren que no va por la vía que debería y que está generando una situación de riesgo. Si vuelve a la vía adecuada, con claridad, entonces España debería dedicar energía para encontrar ese nuevo consenso para mejorar la integración … y la geometría.
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