Cualquier trabajador de la filial española de una multinacional japonesa pensaría que la posibilidad de realizar una pregunta al presidente de la compañía es practicamente imposible. ¿no?
Y eso mismo pensaba yo hasta hace unos 15 días, que se anunció la visita de nuestro presidente... El día antes estaba en Londres dando una conferencia interna que se retransmitía por videoconferencia y había presentes algunos empleados que le hicieron algunas preguntas.
Así que parecía viable, posible hacerle una visita durante su visita a España. Yo tenía incluso una pregunta preparada, pero pensabamos que lo más probable es que la cosa fuera "visto y no visto", y realmente no hubiera ocasión para hablar con él.
Al día siguiente, a la hora prevista, el presidente estaba en la sala. Tras una breve introducción, para no repetir lo ya dicho en la videoconferencia, abrió el turno de preguntas...
Yo estaba a unos cinco metros, con mi pregunta preparada... pero, no era una pregunta para "romper el hielo". Esperé que alguien hiciera la primera pregunta. Pero nadie la hizo.
Se cerró el turno y salieron rápido para una demo...
A veces, lo imposible realmente lo es porque no aprovechamos las oportunidades. ¿no?.